La ciudad ha recibido un subsidio federal de $2.8 millones para ayudar a los residentes que viven en vecindarios de Denver donde los niños enfrentan un riesgo mayor a estar expuestos al plomo. ¿Pero son suficientes los esfuerzos?
A nuestros niños más pequeños los clasifican en guarderías y programas preescolares separados por grupo racial y nivel de ingresos, y eso daña a los hijos de todos.
Aunque los planificadores urbanos y legisladores han enfocado su atención en hacer que las personas dejen de manejar por razones de salud, no tener acceso a un automóvil puede afectar nuestra salud a su manera.
Paradas vehiculares con pretextos y otras acciones inequitativas a manos de agencias encargadas de mantener el orden público se están asociando cada vez con problemas en la salud mental.