Una publicación de The Colorado Trust
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El Centro Comunitario de Blanca / Fort Garland, en la carretera 160 en el Valle de San Luis, es uno de los tres lugares donde La Puente cerró temporalmente su despensa de alimentos. Fotografías de Cody Trujillo/ilustración fotográfica de Rachel Mondragon

Hambre

La demanda aumenta para los servicios de agencias no lucrativas, mientras las donaciones y los ingresos caen de golpe

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Por Jennifer Oldham

El día después de que el gobernador del estado Jared Polis ordenara el cierre de negocios no esenciales y que los residentes permanecieran en sus hogares para reducir la propagación del coronavirus, agentes de una línea de emergencia 2-1-1 en Colorado respondieron a siete veces más llamadas de lo normal de personas en busca de asistencia para pagar la comida, el alquiler, los servicios públicos y los cuidados infantiles.

Con 127,393 personas en Colorado completando reclamos iniciales por desempleo durante un período de tres semanas que terminó el 4 de abril, una cantidad 16 veces mayor a la del peor momento durante la Gran Recesión en 2010, los servicios básicos que muchas agencias no lucrativas proporcionan a la gente más vulnerable en el estado se están desgastando. Las organizaciones sin fines de lucro se están esforzando para contestar un número nunca antes visto de solicitudes de ayuda, aun cuando las pautas del distanciamiento social las han forzado a cancelar eventos para recaudar fondos que constituyen un gran porcentaje de sus presupuestos ya justos.

“En las últimas dos semanas, la demanda de servicios 2-1-1 ha aumentado más que nunca”, dijo Christine Benero, directora ejecutiva de Mile High United Way, la cual administra la línea de emergencia con otras organizaciones y apoyo del estado. “Un día promedio, usualmente recibimos 300 llamadas. El 1º de abril, recibimos 2,100”.

Los trabajadores de clase media y las personas que antes donaban a organizaciones no lucrativas ahora están desempleados, o más aislados, debido a las órdenes de quedarse en casa y el cierre de negocios. Muchos ya no pueden cubrir las necesidades básicas de sus propias familias, especialmente al acercarse el primer día del mes. La División Intermontañosa de The Salvation Army recibió 219 solicitudes de asistencia con el alquiler el 31 de marzo, dos veces más que el día anterior, dijo Rachael Fowler, directora de relaciones públicas y eventos especiales, en un mensaje electrónico.

Las 23,147 organizaciones sin fines de lucro en Colorado emplean a 330,000 personas, más que la industria agrícola, minera y de información, y contribuyen $40 billones anuales a la economía del estado, directa e indirectamente, lo cual demuestra cuan extensa es su influencia.

El impacto dual económico y social de la pandemia que sigue empeorando en Colorado se repite a nivel nacional, con 6.6 millones de personas que solicitaron beneficios de desempleo la semana que terminó el 14 de abril. Esta es la segunda cantidad más alta en la historia de solicitudes modificadas de acuerdo con la estación. (La cantidad que rompió el récord ocurrió la semana que terminó el 28 de marzo, con 6.8 millones de solicitudes.) Algunos de estos son empleados despedidos por organizaciones no lucrativas.

“Estamos escuchando a muchas organizaciones no lucrativas decir que tienen que despedir a personas o cerrar sus puertas por completo”, dijo Rick Cohen, director ejecutivo del Consejo Nacional de Organizaciones no Lucrativas (National Council of Nonprofits, en inglés).

“Si una pizzería en la otra cuadra cierra, es horrible para ese negocio y la gente que trabaja ahí, pero puedo encontrar otra pizzería”, agregó. “Si una organización no lucrativa que ofrece refugio a sobrevivientes de violencia doméstica cierra, sus clientes no pueden solo ir calle abajo”.

Por lo menos algo de ayuda para el sector sin fines de lucro está disponible en la Ley CARES valuada en $2 trillones que el presidente Trump firmó el 27 de marzo. El paquete de asistencia incluye préstamos de emergencia para cubrir nóminas y costos administrativos y un incentivo fiscal en donaciones que corresponde a las contribuciones en dinero en efectivo realizadas durante 2020.

Además, estados desde Washington hasta Nueva York se están asociando con fundaciones y corporaciones en la recaudación de fondos para proporcionar subsidios de emergencia a organizaciones caritativas que estén en problemas. El Fondo de Asistencia por COVID en Colorado (Colorado COVID Relief Fund, en inglés) ya obtuvo $10 millones de más de 5,000 individuos, compañías y fundaciones, incluidos $1 millón de The Colorado Trust, desde su lanzamiento el 20 de marzo.

El comité de subsidios del fondo distribuirá la primera ronda de subsidios de $25,000 para el 16 de abril a organizaciones que cubran una necesidad comunitaria debido a la crisis del coronavirus. Las siguientes rondas se extienden hasta finales de mayo.

“Las necesidades de la comunidad en este momento exceden estos fondos, así que les pedimos a las personas que sigan contribuyendo”, dijo Benero, la directora ejecutiva de Mile High United Way, la cual está administrando el fondo de asistencia en coordinación con la oficina del Gobernador.

Con muchos contribuyentes individuales (quienes, en 2019, constituyeron cerca del 85 por ciento de las donaciones caritativas en Colorado) tratándose de recuperar por la pérdida de su trabajo y el descenso del mercado de valores, las organizaciones no lucrativas se están preparando para enfrentar las consecuencias financieras negativas a largo plazo debido a la crisis de salud pública. La mayoría no tiene fondos de emergencia y sobrevive con el presupuesto mínimo con reservas para varios meses, en el mejor de los casos.

“El temor y la incertidumbre sobre cómo algunas agencias no lucrativas en Colorado sobrevivirán los próximos meses se transmitieron claramente en las 738 respuestas que recibimos en una encuesta”, escribió Joanne Kelley, directora ejecutiva de Filantropía Colorado (Philanthropy Colorado, en inglés), una organización de socios para agencias caritativas en el estado, en un informe publicado el 26 de marzo. (The Colorado Trust pertenece a Filantropía Colorado.)

“Quienes respondieron a la encuesta dijeron que Covid-19 está teniendo un impacto abrumador en sus programas, servicios y operaciones actuales y esperan que el impacto aumente aún más mientras la crisis continúa”, la encuesta encontró.

Para entender las necesidades inmediatas de las agencias no lucrativas, la organización de Kelly lanzó una plataforma que permite a las fundaciones compartir información sobre subsidios que están distribuyendo, para tratar de coordinar y conducir los recursos hacia donde produzcan el mayor beneficio.

Por ahora, las agencias al frente de la lucha están tratando de sobrevivir las próximas semanas. Agencias no lucrativas tanto en áreas rurales como urbanas están trabajando horas extra para cambiar la forma como funcionan y así cumplir las normas del distanciamiento, muchas de ellas con menos voluntarios.

Como sus contrapartes urbanos, proveedores de alimentos en zonas rurales del estado no logran encontrar muchos alimentos y productos higiénicos necesarios para el mayor número de familias que están solicitándolos debido a las compras de pánico de papel de baño, pasta y otros productos.

“Muchas despensas de alimentos en nuestra red dependen totalmente de lo que la red de bancos de alimentos les proporcionen”, dijo Lyndsey Williams, directora de la red de bancos de alimentos para La Puente, una organización no lucrativa en Alamosa con varios tipos de servicios y programas. La Puente trabaja con 15 despensas en el Valle de San Luis, un área del tamaño de Massachusetts; tres cerraron en marzo y dejaron a Williams con la responsabilidad de ver cómo distribuir alimentos a residentes aislados.

“Estamos en esta verdadera reducción en la cadena de suministros en donde no hay una manera clara de obtener productos”, dijo Williams, quien ahora distribuye cajas previamente empacadas a quienes visitan la despensa porque no se permite que compren adentro debido a los requisitos de distanciamiento. “Ya no tenemos verduras enlatadas y no hemos tenido arroz por más de una semana”.

Williams trabajó con una agencia no lucrativa en Durango para encontrar suficientes alimentos no perecederos y difíciles de encontrar para que cada organización pudiera pedir lo que cupiera en un semirremolque para sus clientes. Aunque utiliza su creatividad sobre la marcha, La Puente está perdiendo decenas de miles de dólares al mes por la pérdida de otros programas: las órdenes de salud pública que designaron negocios esenciales y no esenciales la obligaron a cerrar sus tres tiendas con artículos de segunda mano y su cafetería, empresas sociales que generan $100,000 al año.

“Los gastos de operar estos cuatro negocios suman $50,000 al mes con gastos generales y nómina”, dijo Lance Cheslock, director ejecutivo de La Puente. “No tengo ningún ingreso actualmente, con todos cerrados, pero sigo teniendo los gastos”.

Los gastos cada vez mayores debido a las pautas del distanciamiento social forzaron a algunas organizaciones no lucrativas, particularmente aquellas que dependen de cargos para sus servicios en persona, a despedir temporalmente a sus empleados. Swallow Hill, la legendaria organización de Denver que ha enseñado música y ofrecido conciertos por 41 años, dio de baja a sus maestros, a todos sus empleados que trabajan por hora y a un tercio de su personal administrativo. Los que se quedaron aceptaron una “profunda reducción en su salario”, escribió Paul Lhevine, director ejecutivo de la organización, en un mensaje publicado el 25 de marzo en su sitio web.

“Nuestras decisiones han sido las más difíciles para nuestros maestros y han sido las más dolorosas para nosotros”, Lhevine escribió. “Nuestro modelo administrativo es tal que, aunque ya no podemos pagarles a nuestros maestros durante estos momentos que no están trabajando en Swallow Hill, podremos volver a pagarles tan pronto regresen a trabajar”.

De manera similar, el Centro de Denver para las Artes Escénicas (Denver Center for the Performing Arts o DCPA, en inglés) anunció el 2 de abril que el daño financiero causado por las cancelaciones de cinco obras teatrales, 523 talleres educativos y programas escolares, 19 eventos de alquiler y dos eventos para recaudar fondos, incluida el evento principal de la organización, los forzó a reducir su personal.

“Para ayudar a balancear un déficit de millones de dólares causado por estas cancelaciones, también hemos tomado la dolorosa decisión de reducir nuestra nómina en más del 50 por ciento mediante despidos, ausencias no pagadas, menos horas de trabajo y recortes salariales”, escribió Janice Sinden, presidenta y directora ejecutiva del DCPA, en un mensaje electrónico a suscriptores, en donde además incluyó una solicitud de donaciones.

Los requisitos de distanciarse socialmente también obligaron a la oficina de la Cruz Roja Estadounidense en la región de Colorado y Wyoming a proporcionar refugio y otra ayuda a víctimas de incendios, entre sus servicios centrales, por teléfono. La organización está rediseñando su programa al mismo tiempo que recibe más solicitudes para usar su equipo y compartir su experiencia respondiendo y planeando respuestas a desastres.

“Gran parte de esto es cómo construir un avión mientras vuelas”, dijo Gino Greco, director ejecutivo de la oficina en Colorado y Wyoming.

“Probablemente nos cueste entre el 10 y el 20 por ciento más de lo que nos costaría normalmente cuando hay un desastre natural”, agregó. “Cuando pedimos apoyo, la gente nos dice: ‘estamos esperando para ver qué pasa’; quienes están deseosos de donar durante desastres no están presentes en estos momentos”.

Kelley, de Filantropía Colorado, escribió en un reciente resumen que hizo su organización de los resultados de la encuesta que, para las organizaciones no lucrativas que dependen de donaciones, talleres y eventos de recaudación fondos para generar la mayoría de sus ingresos, la cancelación de estas actividades surgió como el factor principal que está afectando negativamente su futuro financiero. Muchas de tales actividades suponen gastos perdidos.

Las 738 agencias que respondieron a la encuesta calcularon que los ingresos perdidos por esas cancelaciones varían entre $15,000 y $400,000, o la cantidad total de los presupuestos anuales de algunas de las organizaciones, según el resumen.

“Las organizaciones no lucrativas están tratando de reprogramar estos eventos, pero hay mucha incertidumbre y, mientras tanto, tienen que cubrir la nómina y otros costos”, dijo Renny Fagan, presidenta y directora ejecutiva de la Asociación de Organizaciones no Lucrativas en Colorado (Colorado Nonprofit Association, en inglés). Mencionó cancelaciones de Firefly Autism, la Fundación Educativa Latinoamericana (Latin American Educational Foundation, en inglés) y la Fundación Kempe, entre muchas otras.

El principal servicio de rescate y adopción de mascotas en Denver, Dumb Friends League, en existencia por 110 de años, organizará su evento anual para recaudar fondos, el Furry Scurry, de manera virtual el 2 de mayo. Los participantes pueden registrarse por internet para correr, hacer senderismo, trotar o hasta usar la caminadora, con sus mascotas y recaudar fondos para el evento, el cual usualmente recibe alrededor de $800,000, dijo Maia Brusseau, gerenta de relaciones públicas de la organización.

“[El evento] será con todos nosotros caminando juntos de manera segura; usualmente recibimos a 10,000 personas y 5,000 perros que participan en Washington Park”, agregó. “Supongo que no será fácil que las personas se registren para esto; sabemos que es un momento financiero difícil para la gente”.

Aunque las agencias no lucrativas están enfrentando obstáculos extraordinarios, el número de personas que se ofrecieron como voluntarias para ayudar a cubrir las necesidades crecientes sorprendió a los conocedores. Cuando Dumb Friends League dijo en marzo que necesitaba hogares temporales para gatos, perros, conejillos de indias, conejos y otras mascotas, 2,000 personas se ofrecieron. Actualmente, la liga tiene a cerca de 275 mascotas en su refugio de las 600 que usualmente alberga; el resto está en hogares temporales, Brusseau dijo.

La oficina de la Cruz Roja en Colorado está procesando tres veces su número usual de voluntarios, Greco dijo.

Mile High United Way dependía en parte de su personal para contestar la oleada de llamadas al 2-1-1. Este servicio confidencial ofrece información en 170 idiomas diferentes. Quienes necesiten recursos también pueden visitar su base de datos en línea en colorado211.org.

Para manejar la cantidad de llamadas, 37 empleados de Mile High United Way temporalmente se unieron a los 20 “guías de recursos” para reducir la espera de quienes llaman. La espera llegó a ser hasta de dos horas y se mantuvo en cerca de 20 minutos a principios de abril, cuando se contrataron a 20 agentes adicionales de tiempo completo con $700,000 extra que proporcionó el estado.

La respuesta que Mile High United Way recibió cuando publicó las vacantes para estos puestos puso un signo de exclamación en las dificultades que enfrentan muchas personas en Colorado en los tiempos del coronavirus.

“Publicamos estas vacantes y en menos de dos horas habíamos recibido 1,000 solicitudes laborales”, Benero dijo. “La persona encargada de recursos humanos dijo: ‘toda y cada una de las personas que enviaron su solicitud es fabulosa’. Estamos viendo lo que sucede en la comunidad con tanta gente sin poder trabajar”.

Jennifer Oldham


Denver, Colo.

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