Todas las mañanas como a las 8:45, David Myers se despierta y empieza a prepararse para ir a trabajar.
Myers, de 36 años, tiene dos trabajos. Uno es en un local de arc Thrift Stores en Louisville, Colorado, en donde separa donaciones y organiza mercancía. Ha trabajado ahí durante más de una década. Su otro trabajo es en el restaurante The Post Colorado en Longmont, donde empaca los pedidos para llevar.
“David trabaja todos los días de la semana”, dijo Sue Myers, la mamá de David. “Es de medio tiempo, un par de horas al día, pero tiene que asegurarse de llegar al trabajo”.
David, quien estaba viviendo con sus padres, Sue, de 71 años, y Mike Myers, de 69, en Broomfield, tiene trastorno del espectro autista (ASD, por sus siglas en inglés), una discapacidad del desarrollo. Las personas diagnosticadas con ASD quizás se comporten, comuniquen, interactúen y aprendan de manera diferente que otras personas, a quienes usualmente se las conoce como neurotípicas.
Por meses, la familia Myers se había estado preparando para un gran cambio. En agosto, David dejó el hogar de sus padres y se mudó a The Grove at Cottonwood, un nuevo complejo residencial asequible en Broomfield con servicios para personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo (IDD, por sus siglas en inglés) que abrió a principios del mismo mes. La inauguración está programada para el 2 de septiembre.
De las 40 unidades de vivienda disponibles, 10 están reservadas para personas con IDD a través del programa federal de la Sección 811 para personas que viven con discapacidades. El resto de las unidades están designadas como vivienda asequible que las personas con IDD también pueden solicitar. (Las leyes de vivienda justa no permiten que proveedores de vivienda pregunten sobre la discapacidad de un solicitante durante el proceso de solicitud más allá de los cupones específicos de vivienda basados en un proyecto.)
Aunque esto es un alivio para personas que han estado esperando por años para encontrar vivienda con apoyos para sus parientes con IDD, la necesidad es mucho mayor que los espacios disponibles en Colorado. En agosto, The Grove ya había alquilado como la mitad de las unidades en el desarrollo, y se espera que el resto se ocupen para mediados de septiembre.

David Myers (der.) y su padre, Mike Myers (centro), disfrutan de un momento alegre el viernes, 12 de junio de 2026, en el Campo de Golf de Coal Creek en Louisville, Colo. La pareja estaba jugando golf con la mamá de David, Sue Myers (izq.). Fotografía de Armando Geneyro/enviado especial de The Colorado Trust
“Después de trabajar en esto por tantos años, estamos muy emocionados de que The Grove se haya completado y los residentes puedan mudarse ahí”, Sue Myers dijo por correo electrónico. “Sin embargo, nuestro activismo no se acaba. Mientras el edificio se construye, es importante que los servicios de apoyo se establezcan y que The Grove realmente se convierta en una comunidad donde David y sus compañeros residentes puedan conocerse, desarrollar una relación de comunidad, e integrarse a la comunidad en general”.
Alrededor de 127,000 personas con IDD solicitaron servicios de vivienda a través de agencias estatales en 2022, según un informe de la Autoridad para Vivienda y Finanzas de Colorado (CHFA, por sus siglas en inglés), pero muchas más siguen sin contarse. Por lo menos 20,000 personas con IDD en el estado viven con personas mayores que las cuidan, pero no existen 20,000 unidades de vivienda con apoyos disponibles.
“No estamos listos para el tsunami de personas que están por inundar el sistema”, dijo Desiree Kameka-Galloway, consultora líder de Soluciones de Vivienda Neuroinclusiva, una firma consultora que ofrece servicios de investigación y orientación sobre la vivienda neuroinclusiva.
Para Mike y Sue Myers, saber que la solicitud de David para vivir en The Grove había sido aceptada significó una cuerda salvavidas para el futuro de su hijo. Habían estado trabajando en ayudar a David para que fuera más independiente. Porque David no conduce un automóvil, toma el autobús o usa Access-a-Ride, el servicio de traslados compartidos de RTD para personas con discapacidades. Él preparaba su propio desayuno después de que sus padres se iban durante el día, y empacaba un sándwich o una ensalada para el almuerzo.
“Hacemos muy bien el desayuno y el almuerzo”, Sue dijo. “Seguimos trabajando en las cenas”.
David seguirá mejorando sus habilidades para vivir independientemente, Sue dijo. Y tendrá el apoyo en The Grove para ayudarlo a preparar comidas y cuidar su apartamento.
En Broomfield, hay probablemente cerca de 2,000 personas que viven con una IDD—su población en general es de alrededor de 80,000, y el porcentaje nacional de personas con IDD es de un poco más del 2 por ciento. Más del 20 por ciento de ellas, incluyendo David, viven con personas mayores de 60 que los cuidan.
Las personas con IDD históricamente han sido internadas. Eso ha cambiado bastante, pero ahora, con frecuencia enfrentan una falta de recursos para la vivienda, estudios continuos y empleo con apoyos. Para complicar las cosas, recortes de fondos a nivel estatal y federal pueden limitar sus opciones.
The Grove figura entre un puñado de desarrollos de vivienda asequible dedicados a ofrecer unidades con servicios para personas con IDD. Esos servicios incluyen cosas como la preparación de alimentos, ayuda para administrar el dinero y actividades sociales. Algunas personas con IDD necesitan apoyo adicional, como una persona que viva con ellas y pueda ayudar con quehaceres diarios como la higiene personal, limpiar, e ir al supermercado o a citas.
Cada desarrollo residencial ofrece diferentes servicios. Cerca de The Grove, la Comunidad de Trailhead en Littleton ya está funcionando, y se espera que otro desarrollo, CedarRoot Village en Wheat Ridge, se inaugure a finales de 2027.
“No hay comunidades para esto”
David Myers es alto, y un miércoles por la tarde a finales de abril, su cabello marrón oscuro estaba cubierto con una gorra de béisbol. Suele evitar el contacto visual, lo cual es común en personas con ASD, y contesta preguntas con respuestas breves.
Sus padres primero notaron que David quizás tenía una discapacidad a sus 18 meses de edad porque no había empezado a caminar. Su pediatra les dijo que lo mejor para David era mantenerlo en la misma trayectoria que los niños de su edad que eran neurotípicos.
David tuvo suerte, sus padres dijeron. Por lo general se adaptó en la escuela y se hizo amigo de otros niños. En high school, jugó fútbol americano. Después de high school, asistió a la Universidad del Este de Nuevo México por un año y completó un programa de capacitación ocupacional para personas con discapacidades. El programa se enfoca en la vida independiente al igual que en habilidades laborales y de vida práctica.
David enfrentó algunos obstáculos mientras estuvo en el programa, como mantenerse al tanto de su teléfono. Mike conducía con frecuencia al campus en Portales, Nuevo México—a ocho horas de Broomfield—para ayudar a que David encontrara su teléfono móvil o comprarle uno nuevo para que David pudiera comunicarse con su familia.
“Eso como que reafirmó en nosotros que, bueno, vamos a necesitar algo de ayuda con la parte de la vivienda”, Mike dijo.
Cuando David regresó a Colorado, Mike y Sue fundaron Glory Community, un hogar compartido de propiedad y gestión privada para personas con IDD. David vivió ahí de 2011 a 2017, hasta que problemas financieros obligaron el cierre de Glory Community.
Sus padres pensaron que seguramente había otro lugar para que David viviera. “Para nuestra sorpresa, no había comunidades para esto”, Mike dijo.
Empezaron a trabajar para abogar a favor de David y otras personas con IDD. Fueron a hablar con sus funcionarios electos locales y rápidamente se dieron cuenta de que la vivienda para personas con IDD no era algo en lo que pensaran mucho.
“En ese entonces, tenía 64 años. Imagínate tener 64 años [y] no tener idea alguna dónde vivirá tu hijo—sabiendo que estás a solo un diagnóstico de no estar aquí”, Mike dijo.
Mike y Sue formaron parte de un grupo de padres que abogaron a favor de The Grove cuando Kristin Hyser, ahora la directora ejecutiva de la Alianza para la Vivienda en Broomfield, se unió en 2022. El proceso de planeación para The Grove empezó al poco tiempo.
Como muchos adultos con IDD, David Myers depende de exenciones de Medicaid para tener acceso a servicios. Por mucho tiempo ha formado parte de un programa diurno a través de un proveedor local de servicios, donde se ha conectado con grupos sociales y servicios de empleo con apoyos.
Tiene la fortuna de que sus padres no sean de bajos ingresos y tengan los recursos para ayudarlo, pero probablemente viva más de lo que sus recursos financieros puedan cubrir. Y, cuando sus padres mueran, David seguirá necesitando ayuda con responsabilidades como gestionar sus finanzas, moverse por la ciudad, y guiarse por el complicado sistema de exenciones estatales y federales.
Los presupuestos estatales limitan las exenciones, las cuales a su vez se ofrecen solo a personas con ciertas necesidades. En Colorado, la lista de espera para la Exención por Discapacidades del Desarrollo, comúnmente conocida como la exención DD, la cual proporciona acceso a atención las 24 horas para adultos con discapacidades, es de cerca de ocho años (y no cubre los costos de la vivienda). En 2026, la legislatura de Colorado enfrentó una falta presupuestaria de cerca de $1.5 billones, principalmente debido a los costos de Medicaid, los cuales superaron por mucho el límite impuesto por los votantes en el crecimiento y los gastos gubernamentales. Para cubrir la falta de fondos, la legislatura recortó programas que les pagan a familias para que cuiden a sus parientes y realizó cambios normativos en la aplicación de la exención DD, los cuales quizás dupliquen el tiempo en la lista de espera.
Algunas personas con necesidades importantes de apoyo actualmente no reciben suficiente dinero a través de las exenciones para mantener los cuidados que necesitan, Kameka-Galloway dijo.
“En el otro extremo, hay muchas personas con autismo, por ejemplo, que nunca reunirán los requisitos de una exención porque no son lo suficientemente discapacitadas”, dijo. “Quizás fueron a la universidad, pero no pueden mantener un trabajo porque todavía enfrentan desafíos con las funciones ejecutivas”.
Necesitan vivienda con apoyos, pero no tienen acceso a las exenciones, y no ganan suficiente dinero para pagar hasta por una unidad de vivienda asequible. “Encontramos que esas son las personas que enfrentan el riesgo de [terminar] sin un hogar”, Kameka-Galloway dijo, “porque no están recibiendo el apoyo que necesitan para vivir independientemente”.

Kristin Hyser, directora ejecutiva de la Alianza para la Vivienda en Broomfield, posa en esta fotografía mientras supervisa el trabajo de construcción en The Grove at Cottonwood el viernes, 8 de mayo de 2026, en Broomfield, Colo. Fotografía de Armando Geneyro/enviado especial de The Colorado Trust
Como muchos adultos con IDD, David Myers depende de exenciones de Medicaid para tener acceso a servicios. Por mucho tiempo ha formado parte de un programa diurno a través de un proveedor local de servicios, donde se ha conectado con grupos sociales y servicios de empleo con apoyos.
Tiene la fortuna de que sus padres no sean de bajos ingresos y tengan los recursos para ayudarlo, pero probablemente viva más de lo que sus recursos financieros puedan cubrir. Y, cuando sus padres mueran, David seguirá necesitando ayuda con responsabilidades como gestionar sus finanzas, moverse por la ciudad, y guiarse por el complicado sistema de exenciones estatales y federales.
Los presupuestos estatales limitan las exenciones, las cuales a su vez se ofrecen solo a personas con ciertas necesidades. En Colorado, la lista de espera para la Exención por Discapacidades del Desarrollo, comúnmente conocida como la exención DD, la cual proporciona acceso a atención las 24 horas para adultos con discapacidades, es de cerca de ocho años (y no cubre los costos de la vivienda). En 2026, la legislatura de Colorado enfrentó una falta presupuestaria de cerca de $1.5 billones, principalmente debido a los costos de Medicaid, los cuales superaron por mucho el límite impuesto por los votantes en el crecimiento y los gastos gubernamentales. Para cubrir la falta de fondos, la legislatura recortó programas que les pagan a familias para que cuiden a sus parientes y realizó cambios normativos en la aplicación de la exención DD, los cuales quizás dupliquen el tiempo en la lista de espera.
Algunas personas con necesidades importantes de apoyo actualmente no reciben suficiente dinero a través de las exenciones para mantener los cuidados que necesitan, Kameka-Galloway dijo.
“En el otro extremo, hay muchas personas con autismo, por ejemplo, que nunca reunirán los requisitos de una exención porque no son lo suficientemente discapacitadas”, dijo. “Quizás fueron a la universidad, pero no pueden mantener un trabajo porque todavía enfrentan desafíos con las funciones ejecutivas”.
Necesitan vivienda con apoyos, pero no tienen acceso a las exenciones, y no ganan suficiente dinero para pagar hasta por una unidad de vivienda asequible. “Encontramos que esas son las personas que enfrentan el riesgo de [terminar] sin un hogar”, Kameka-Galloway dijo, “porque no están recibiendo el apoyo que necesitan para vivir independientemente”.

Christopher Steinhoff de Main Street Movers sube por la rampa de un camión de mudanzas para terminar de bajar las últimas pertenencias de Gabrielle Gonzales el sábado, 15 de agosto de 2026, en The Grove at Cottonwood in Broomfield, Colo. Fotografía de Armando Geneyro/enviado especial de The Colorado Trust
En el Condado de Elbert, Tracy, quien pidió que no publicáramos su apellido en esta historia para proteger la privacidad de sus hijos, tiene dos hijos con autismo y ninguna opción de vivienda para ellos fuera de su hogar.
“Tengo dos hijos de 18 años a quienes les queda un año en la escuela porque les [hicimos repetir un año] debido sus discapacidades, y van a estar en mi casa”, dijo. “Estamos atrapados uno encima del otro”.
Sus hijos no reúnen requisitos para exenciones, dijo, y no hay desarrollos residenciales con servicios para personas con IDD en la pequeña comunidad donde viven. Tracy inscribió a los niños en varios tipos de programas de terapia para abordar sus necesidades. Los ha cambiado a diferentes escuelas y ha estructurado la vida de su familia en torno a cuidarlos, pero ahora enfrenta un desafío que no sabe si podrán superar.
“Hemos intentado cientos de cosas diferentes para ver cómo ayudarlos a vivir una vida [lo más] normal posible”, dijo. “Pero estamos en esta etapa ahora en la que no podemos realmente darles vivienda como adultos porque nuestra casa es muy pequeña”.
Hace unos años, al esposo de Tracy lo diagnosticaron con cáncer en la piel. La carga financiera por el tratamiento contra el cáncer los obligó a mudarse a una casa más pequeña. Ahora el esposo está en remisión y ambos tienen trabajos estables.
“Creo que nuestro objetivo es salir del agujero por la deuda del cáncer en el que estuvimos hace un par de años”, Tracy dijo. “Espero que podamos obtener un préstamo y adquirir una propiedad en la que podamos hacer que construyan una casa diminuta”.
Tiene la esperanza de que encontrarán una solución, pero los recortes presupuestarios de los programas estatales y federales le preocupan. También tiene dos hijos más, de 4 y 16 años.
Los padres de David Myers lo agregaron a la lista de espera para la exención DD cuando tenía 13 años y esperaron casi una década para que la recibiera.
La exención ayudará a David para que pueda pagar por los servicios que necesita en The Grove. Pero a pesar de que su familia participó en que se construyera The Grove y su necesidad demostrada, no le garantizaron un espacio debido a las leyes de vivienda justa. David fue agregado a una lista de espera con cerca de 200 otras personas. Se enteró en julio que iba a poder mudarse al desarrollo residencial.
“Si algo llegara a pasar en medio de la noche, puede llamarlos”, Sue Myers dijo. “Probablemente también nos llame a nosotros, pero estamos hablando de en el futuro, siempre tendrá alguien a quien llamar”.
Cubriendo las diversas necesidades de los residentes
La comunidad con varios edificios de The Grove at Cottonwood está ubicada junto al Centro de Niños Bal Swan, un centro inclusivo de educación infantil temprana. Incluye un edificio de tres pisos en forma de U con apartamentos tradicionales conectado con un espacio comunitario, en el cual habrá un pequeño cuarto de juegos y una biblioteca, una cocina comunitaria y servicios de conserjería para residentes.
“Lo hicimos muy intencionadamente. Pudimos haber venido y solo construido un edificio megaenorme, excepto realmente queríamos honrar la tipología de los edificios en el vecindario”, dijo Hyser de la Alianza para la Vivienda en Broomfield. “Además, queríamos asegurar que todas las unidades tuvieran frentes encontrados para así tener como ojos en la comunidad en todo momento”.
Los apartamentos en The Grove están distribuidos en tres edificios, y el desarrollo es un proyecto de la Alianza para la Vivienda en Broomfield. De las 40 unidades residenciales, 10 recibirán apoyo a través del programa de Vivienda de Apoyo para las Personas con Discapacidades de la Sección 811, el cual subvenciona vivienda para adultos con ingresos muy bajos y discapacidades significativas a largo plazo. Estas subvenciones basadas en un proyecto, las cuales el gobierno federal proporciona, son pocas. En Colorado, a fecha de 2022, se habían asignado 549 cupones, según el informe de la CHFA.
Las personas con IDD pueden solicitar vivir en cualquiera de las unidades, pero también pueden hacerlo las personas sin IDD que reúnen los requisitos del límite de ingresos. No hay programas estatales ni federales diseñados para personas con IDD. Esto significa que desarrollos residenciales como The Grove pueden tener servicios específicos para estas personas, pero no pueden exigir que los inquilinos tengan IDD, a menos que soliciten una unidad designada para la Sección 811.
Las personas con IDD casi siempre reúnen los requisitos financieros para recibir asistencia con la vivienda. Sin embargo, ya existe una falta de más de 110,000 unidades asequibles en alquiler para hogares con bajos ingresos en Colorado, según la Coalición Nacional de Vivienda para Bajos Ingresos.
El alquiler en una de las unidades de la Sección 811 en The Grove costará $810 por un apartamento de una recámara. Las otras 30 unidades se limitan al 60 por ciento de los ingresos medios en el área, los cuales son de aproximadamente $60,000 anuales para hogares con una persona. Un apartamento con una recámara para alguien que gane estos ingresos costará $1,620 al mes.
Las personas con IDD frecuentemente enfrentan discriminación en la vivienda de propietarios y vecinos. En 2023, más de 34,000 personas reportaron quejas por discriminación en la vivienda, según la Alianza Nacional para la Vivienda Justa.

Gabrielle Gonzales (izq.) y su madre Kori Gonzales (der.) aparecen sentadas en la sala del nuevo apartamento de Gabrielle el sábado, 15 de agosto de 2026, en The Grove at Cottonwood en Broomfield, Colo. Fotografía de Armando Geneyro/enviado especial de The Colorado Trust
La seguridad es una consideración principal para muchas personas con IDD que quieren vivir en The Grove, incluyendo Gabrielle Gonzales de 32 años. La diagnosticaron con trastorno generalizado del desarrollo cuando era pequeña; ahora figura entre el grupo de trastornos del espectro autista, aunque nunca ha recibido un diagnóstico de autismo.
“Para mí, era realmente una comunidad más segura”, dijo Gonzales, a quien la conocen como Gabs. “Era una persona más en el sitio que nos vigilaría a todos nosotros. Solo teniendo Medicaid y bajos ingresos y cosas así. Realmente suena mucho más seguro”.
Antes de mudarse a The Grove, Gonzales vivía con sus padres, Kori, de 62 años, y Tracy Gonzales, de 63, en Westminster. Sus padres están emocionados por los servicios que se ofrecen directamente en The Grove. En el pasado, Gabs vivió en un apartamento de vivienda asequible, pero no estaba diseñado para personas con IDD.
“Había un par de personas que la acogieron, pero seguíamos estando muy involucrados porque no había servicios de apoyo envolvente”, Kori, dijo. “Conforme avanzamos de edad, habrá una transición en la que ya no podremos estar aquí para ayudar Gabs, y necesitará sentirse cómoda con otras personas”.
The Grove fue diseñado para cubrir muchas de las necesidades de las personas con IDD, aunque no todas las unidades estarán ocupadas por gente con IDD. Las unidades son todas accesibles para personas que usan sillas de ruedas, andadores o bastones. Las necesidades de las personas con IDD van más allá de los edificios físicos, por lo que la Alianza para la Vivienda en Broomfield contratará a alguien que ofrezca servicios de conserjería a los residentes.

Christopher Steinhoff (izq.) de Main Street Movers ayuda a traer los muebles de la sala de Gabrielle Gonzales a su nuevo apartamento mientras su madre Kori Gonzales supervisa el sábado, 15 de agosto de 2026, en The Grove at Cottonwood in Broomfield, Colo. Fotografía de Armando Geneyro/enviado especial de The Colorado Trust
Cuando Hyser y su equipo empezaron a planear The Grove, organizaron grupos de enfoque con proveedores locales de servicios y personas con IDD para preguntarles qué servicios querían ver. Fue claro que no existía un diseño generalizado que el equipo pudiera emplear—por ejemplo, algunas de las personas entrevistadas preferían colores brillantes y luz natural, mientras que otro querían exactamente lo opuesto.
Hyser dijo que ella y su equipo intentaron diseñar The Grove con la misma intención que la vivienda de apoyo permanente—un modelo que busca ayudar a las personas que han estado sin hogar crónicamente para que hagan la transición a una vivienda.
Proporcionando servicios de apoyo en el complejo residencial
Parte del apoyo en The Grove será proporcionado por proveedores externos de servicios comunitarios, como FRIENDS of Broomfield, la única organización sin fines de lucro certificada por el estado en Broomfield que apoya a adolescentes y adultos con discapacidades del desarrollo. Los residentes con IDD también dependerán del apoyo de su familia, amigos, vecinos y los servicios de apoyo en el complejo residencial.
“Se necesitará a [toda] la comunidad, y tendrá que ser muy intencionado para aquellos que tienen recursos más limitados”, dijo Gina Coufal, directora ejecutiva y fundadora de FRIENDS of Broomfield.
Hace más de 20 años, Coufal, quien tiene un hijo con un trastorno cromosómico inusual, autismo y parálisis cerebral, y un grupo de padres con hijos con IDD se reunieron para empezar a planear las vidas de sus hijos después de high school.
FRIENDS se convirtió en un proveedor oficial de servicios con un programa diurno en 2005. Cuando el hijo de Coufal terminó la escuela, ingresó al programa diurno. Hoy, vive con sus padres.
“Él es uno de esos individuos que tienen necesidades profundas en los cuales necesitamos poner nuestro enfoque en el futuro”, Coufal dijo.
Anticipando la inauguración de The Grove, FRIENDS proporcionó capacitación, incluyendo para las familias Myers y Gonzales, en la cual los padres y sus hijos adultos con IDD aprendieron sobre la transición de vivir juntos a vivir separados.
“Estamos tratando de hacer tanto trabajo de preparación como sea posible con las familias a través de la [Academia para la Vida Independiente] y a través de los grupos de Helicópteros a Nidos Vacíos”, Coufal dijo. “Y aunque hemos hecho mucho para prepararlos financieramente—dándoles información [y] recursos para completar estas cosas—ahora no estamos enfocando en el aspecto emocional porque, al final, es lo que podría hacer que una decisión funcione o no”.
Es una cosa que los padres sepan que sus hijos adultos están apoyados financieramente y otra que se preocupen de cómo será vivir separados. Muchas familias, incluyendo las familias Myers y Gonzales, han estado viviendo con sus hijos adultos con IDD casi todos los últimos 30 años o más.
Gabs Gonzales y su familia dijeron que disfrutaron las clases.
El día de la mudanza el 15 de agosto, Gabs y su mamá se sentían abrumadas con emoción y nervios. Después de años de abogar por ella, Gabs finalmente tenía un lugar para vivir sola.
“Nos dijeron hace muchos, muchos años que Gabs estaría con nosotros para siempre porque no iba a haber ningún otro lugar disponible”, Kori dijo. “Y eso no sucedió”.
En la mesada de la cocina, Hyser dejó una fotografía enmarcada de ella junto con las familias Gonzales y Myers y otras, todos con cascos de construcción y palas en el terreno donde está The Grove.

Una fotografía enmarcada con una nota dándole la bienvenida a su nuevo hogar aparece apoyada sobre una caja con las pertenencias de Gabrielle Gonzales el sábado, 15 de agosto de 2026, en su nuevo apartamento en The Grove at Cottonwood en Broomfield, Colo. Fotografía de Armando Geneyro/enviado especial de The Colorado Trust
Gabs dijo que lo que más espera es “estar aquí con todos mis amigos”. Algunas de las otras familias que participaron en la Academia para la Vida Independiente también se están mudando a The Grove.
Nota del editor: Claire Cleveland, la autora de esta historia, trabaja para Creative Circle, una agencia que produce “The Buildout,” un podcast sobre la vivienda asequible, el cual la Autoridad de Vivienda y Finanzas de Colorado financia y publica.