Siete hombres se reunieron alrededor de una mesa la mañana de Navidad para un desayuno especialmente preparado de huevos con queso, chorizo y papas, fruta fresca, bollos dulces caseros y jugo de naranja.
La hora de registro en WEShelter, un refugio invernal de emergencia en Grand Junction, usualmente es a las 5:30 de la tarde, con la salida programada a las 8 de la mañana. Sin embargo, el sitio permaneció abierto durante el día de Navidad, lo cual permitió que los huéspedes durmieran un poco más, disfrutaran de un desayuno tranquilo y pasaran el día adentro. WEShelter (una abreviatura de su nombre en inglés. winter emergency shelter) puede acomodar a hasta 16 hombres en busca de un lugar temporal para quedarse por la noche durante los meses de invierno.
Conforme la falta de vivienda ha continuado aumentando en Grand Junction, la necesidad de ofrecer espacios en refugios de emergencia también ha aumentado, pero los espacios disponibles están disminuyendo. El 28 de febrero, HomewardBound del Valle de Grand cerró permanentemente su refugio en North Avenue—el refugio con mayor capacidad en la ciudad, con espacio para hasta 180 huéspedes durante el invierno—debido a recortes inesperados de fondos estatales, federales y privados, dijo Brittany Bear, presidenta del consejo de la organización sin fines de lucro. (El refugio ya había cerrado intermitentemente los fines de semana en 2025 debido a falta de fondos.)
El WEShelter temporal se abrió en 2009, cuando 23 personas que no tenían vivienda murieron durante un invierno especialmente helado. Por 16 años, el refugio aceptó a huéspedes cuando el refugio en North Avenue no tenía espacio durante los meses de invierno. El Centro de Paz y Justicia, una organización sin fines de lucro que promueve la justicia económica (y está ubicado en el Centro para la Independencia), administra el refugio de emergencia.
Aunque WEShelter limita su número de huéspedes cada noche, HomewardBound proporcionaba refugio para grupos más numerosos de personas en sus dos instalaciones: su ahora clausurado refugio en North Avenue, el cual atendía a personas adultas, veteranos y personas con mascotas; y su Refugio Pathways para Familias, el cual sigue abierto.

Sherry Cole, der., directora ejecutiva del Centro de Paz y Justicia, evalúa a Nathaniel Arlington para que entre a las instalaciones del refugio temporal WEShelter el miércoles, 14 de enero de 2026, en la Iglesia First Christian en Grand Junction, Colo. Fotografía de Barton Glasser / enviado especial de The Colorado Trust
HomewardBound ayudó a mudar a más de una docena de adultos de las instalaciones en North Avenue al Refugio Pathways para Familias, el cual estaba alcanzando su límite de 110 personas. Eso dejó a cerca de 100 clientes de North Avenue sin refugio después de su clausura.
Durante el invierno, el refugio en North Avenue proporcionaba albergue a hasta 180 huéspedes cada noche, según escribió por correo electrónico Chris Masters, director ejecutivo de operaciones en HomewardBound. La cantidad disminuye un poco durante los meses más cálidos, pero “en los últimos tres años, tanto en verano como en invierno la asistencia ha aumentado y ha permanecido constantemente arriba de 100 clientes por noche”, Masters dijo.
Conseguir fondos ha sido cada vez más desafiante: En 2025, HomewardBound tenía un déficit presupuestario de $1 millón, Bear dijo.
“Lo que escuchamos es que no hay suficientes fondos para repartir—las necesidades están aumentando”, dijo.
“Seguimos enfrentando un déficit presupuestario a pesar de estar consolidando esos dos edificios. Nos siguen faltando $300,000 en 2026”.
Aunque WEShelter y otros pequeños refugios en Grand Junction proporcionan servicios vitales que ayudan a personas para que se estabilicen y adquieran habilidades que les permitan obtener y mantener vivienda permanente, no pueden cubrir totalmente el vacío dejado por la clausura del refugio principal de la ciudad.
Regulaciones de zonificación, desarrollo y planificación limitan la cantidad de huéspedes por noche permitidos en WEShelter, dijo Sherry Cole, directora ejecutiva del Centro de Paz y Justicia y coordinadora de programas en WEShelter. Cada una de cuatro iglesias locales en el Centro para la Independencia se turna para albergar a los huéspedes de WEShelter durante el invierno.

J.J. Springer come su cena el miércoles, 14 de enero de 2026, en la Iglesia First Christian en Grand Junction, Colo. La iglesia era el sitio temporal de WEShelter esa noche. Fotografía de Barton Glasser / enviado especial de The Colorado Trust
Feligreses y otros voluntarios proporcionan comida casera, y dos voluntarios pasan la noche en el refugio. Adentro del gimnasio convertido en refugio en el Centro para la Independencia, colchones donados se distribuyen por el suelo cada uno con sábanas limpias, mantas y almohadas nuevas.
Se calcula que la población sin vivienda en el Condado de Mesa es de 725 personas según un conteo realizado en un “momento en el tiempo” el 28 de enero de 2025—un aumento de más del 100 por ciento desde 2019. El conteo incluye tanto personas con refugio como aquellas sin refugio que están si vivienda. (La falta de vivienda con refugio se refiere a las personas que se están quedando en refugios temporales o transicionales, o en otro lugar seguro.)
El conteo realizado en un momento en el tiempo es un esfuerzo nacional realizado un solo día, así que puede subestimar significativamente el alcance de la falta de vivienda. Se calcula que más de 2,400 residentes del Condado de Mesa viven sin hogar a lo largo de un año, según la Colaboración para Personas Sin Vivienda en el Condado de Mesa, una iniciativa de varias agencias que trabaja para aumentar la estabilidad de la vivienda. Se piensa que el condado tiene el mayor número de personas sin vivienda en la Ladera Occidental.
Scott Beilfuss, concejal de la ciudad de Grand Junction, visita con regularidad lugares donde personas sin vivienda acampan en y alrededor de Grand Junction con dos policías asignados a la Unidad de Recursos Comunitarios, la cual apoya a las personas sin hogar. A mediados de diciembre, Beilfuss y los policías Scott Dearborn y Arnold Naik visitaron un terreno baldío junto a la carretera 28 después de recibir una queja del propietario sobre una persona que había entrado a la propiedad sin permiso.
Un hombre llamado John (quien no quiso dar su apellido) estaba revisando los escombros en busca de artículos abandonados después de que otra persona sin vivienda quemara sus posesiones. John dijo que se crio en Montrose, y que solía quedarse en el refugio de North Avenue por la noche y pasar el día en el terreno con sus pertenencias durante el día.
“Casi todo lo que tenía ya no está”, dijo.
Dearborn y Naik se topan con aproximadamente 300 personas que acampan alrededor de la ciudad durante el año.
“Queremos que puedan conectarse con nosotros para [recibir] ayuda”, dijo Naik, quien ha formado parte de la Unidad de Recursos Comunitarios por tres años. “Queremos ayudar—ese es nuestro objetivo principal. Nadie quiere terminar sin vivienda. Se necesita mucha energía mental y fuerza para levantarse por sí mismos. O solo no saben cómo salir de eso. Tenemos que ayudar a una persona a la vez”.
Cole entrevista a posibles huéspedes que quieren quedarse en WEShelter, les da información sobre recursos, y asegura que estén dispuestos a cumplir con las prohibiciones estrictas de drogas y alcohol. También les pregunta si tienen alergias alimenticias o necesidades médicas especiales mientras se quedan en WEShelter.
“Queremos crear un sentido de pertenencia”, dijo.

Randy Stewart, quien estaba quedándose en el sitio temporal de WEShelter el miércoles, 14 de enero de 2026, se sirve postre en la Iglesia First Christian en Grand Junction, Colo. WEShelter, una abreviatura del nombre en inglés winter emergency shelter, es un programa administrado por el Centro de Paz y Justicia para proporcionar refugio temporal de emergencia a hombres sin vivienda durante los meses fríos. Fotografía de Barton Glasser / enviado especial de The Colorado Trust
Randy Stewart, de 67 años, empezó a quedarse en WEShelter este invierno después de haber pasado sus noches en el ahora clausurado refugio en North Avenue. Actualmente recibe tratamiento por cáncer de piel en su cara y pecho, y tiene problemas renales y cardiopatía congénita.
“Vengo aquí [a WEShelter] y sé que voy a dormir esta noche. Sé que me van a dar de comer esta noche”, Stewart dijo. “Este es un lugar seguro donde estar. Aquí, tienes todas las mantas que necesitas. Quieren que estés abrigado. Mi vida ha mejorado drásticamente desde que vine aquí”.
Stewart tenía un trabajo, pero durante una estadía en el hospital, su jefe lo despidió y le dijo que no quería que “muriera en su taller”, dijo. También dijo que está buscando un automóvil y quiere trabajar como taxista o conductor de autobuses. Si puede encontrar un trabajo para agregar a sus pagos de Seguro Social, quizás pueda pagar por un lugar en alquiler.
“Sé que puedo hacerlo. Solo necesito tiempo y ayuda”, dijo.
Peter Emmerich había estado sin vivienda por años antes de quedarse en WEShelter hace tres años. El hombre de 66 años dijo que se crio en un hogar abusivo con padres que lo rechazaron por ser gay. Lo sobrellevaron las emociones al hablar sobre el abuso que recibió cuando niño. Después de sufrir un derrame cerebral hace un par de años, tuvo que dejar de trabajar tanto en jardinería, ya no pudo pagar su alquilar, y empezó a vivir en su automóvil.
Como huésped de y voluntario en WEShelter, Emmerich conoció al reverendo Paul Ashby, pastor de la Iglesia First Congregational, uno de los sitios de WEShelter. En 2025, después de consultar con los integrantes del consejo de la iglesia y conseguir una carta de recomendación para Cole, Ashby le ofreció a Emmerich un lugar para vivir en el edificio de educación religiosa de la iglesia y trabajo como agente de seguridad y jardinero.
“Es nuestra persona de seguridad, nuestro velador nocturno”, Ashby dijo. “No ha habido vandalismo desde que Peter empezó a quedarse aquí. La iglesia nunca había tenido rosas más bellas. Es un beneficio mutuo”.
Emmerich dijo que vio a mucho hombres irse de WEShelter el año pasado, hacia vivienda, conexiones y familia.
“La gente empezó a hacer planes después de recibir el apoyo que necesitaba”, dijo. “Tiene que ver con presencia, compasión, poner atención, estar abierto a la conversación y no tratar de ‘arreglar’ a nadie, sino orientarlos a la dirección correcta si quieren”.
Otras organizaciones locales también administran refugios temporales más pequeños, cada uno con sus propios programas.
Sunshine Community, una nueva colaboración sin fines de lucro entre United Way del Condado de Mesa y Sunshine Rides, ofrece refugio nocturno todo el año para ocho personas. Sus primeros huéspedes, cuatro hombres y cuatro mujeres, se mudaron a un edificio remodelado en Grand Junction el 12 de enero, según dijo Alex Hitzeroth, directora ejecutiva de Sunshine Community.
“Lo llamamos el Colegio Comunitario de Sunshine, donde las personas deben comprometerse a un estilo de vida sobrio y asistir a programas individualizados con nosotros”, Hitzeroth dijo. Ahí, aprenden sobre cómo establecer un presupuesto y usar computadoras, reciben asesoría, y adquieren otras habilidades para mantener un hogar por sí solas.
Los huéspedes de Sunshine Community pueden quedarse en cualquier lugar de seis meses a un año, Hitzeroth dijo.
Había 28 personas en la lista de espera en enero.
“Es una programación altamente intencionada”, Hitzeroth dijo. “Mucha gente solo necesita un paso hacia arriba. Sunshine Community está intentando cubrir esa brecha”.
Otra organización sin fines de lucro en Grand Junction, The Joseph Center, administra dos refugios inmediatos: Las chicas de oro para mujeres sin hogar de 50 o más años de edad, y el nuevo Centro para Familias, sobrevivientes de violencia doméstica y mujeres embarazadas que no tienen vivienda.
Actualmente hay siete mujeres en el refugio de Las chicas de oro (sobre el cual The Colorado Trust escribió una historia y luego produjo un video), y seis personas en el Centro para Familias. Esos programas tienen listas de espera de alrededor de 20 personas, con tiempos de espera de hasta un año, dijo Mona Highline, directora ejecutiva de The Joseph Center.
Highline evalúa a cada solicitante para asegurar que estén “listos para el siguiente paso”, dijo. “El programa realiza pruebas al azar de drogas.
“Queremos llegar a la raíz”, Highline dijo. “Estamos reconstruyendo vidas. …Aprenden aptitudes para la vida, tienen servicios envolventes, asesoría médica y presupuestaria, ayuda con el abuso de sustancias y apoyo de pares. La necesidad es grande”.
Cole del Centro de Paz y Justicia dijo que a algunas personas les va mejor en refugios de pequeña capacidad como WEShelter, pero el cierre del refugio de HomewardBound en North Avenue significa que habrá menos opciones para las personas que necesitan estabilidad y un refugio de emergencia.

Ben Luksch, izq., se dirige al área de dormir en el sitio temporal de WEShelter el miércoles, 14 de enero de 2026, mientras la directora ejecutiva del Centro de Paz y Justicia, Sherry Cole, der., le ofrece ropa donada y mantas a Robert Padron, en la Iglesia First Christian en Grand Junction, Colo. Fotografía de Barton Glasser / enviado especial de The Colorado Trust
“HomewardBound nunca fue diseñado para ser un refugio a largo plazo”, Cole dijo. “Algunas personas se han quedado ahí por cinco años, esperando recibir cupones para la vivienda”. Algunas tienen cupones pero no han logrado encontrar un propietario que les alquile, agregó.
“Es una vergüenza que las personas esperen tanto tiempo por una vivienda, y luego el refugio cierra. Me parece muy triste”.
Traducido por Alejandra X. Castañeda